
Cancún, Quintana Roo.- Las cámaras Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Cancún y Quintana Roo coincidieron en que este inicio de año tendrá una baja en sus ventas, luego de las buenas cifras del cierre de año, pero no serán graves, sin embargo, el precio de algunos menús podría elevarse.
“En el estado se cerró bastante bien el año, con mucha buena posición a nivel restaurantero, lo que fue el sur del estado cada vez va soltando un poco más de reservas en restaurantes, las islas llenas, Cozumel, Holbox, llenos totales en restaurantes, en restaurantes llenos de los hoteles, la Quinta de Playa del Carmen estuvo abarrotada”, relató Marcy Bezaleel Pacheco, presidente de Canirac Quintana Roo.
En la zona turística de Cancún se rebasó el 90 por ciento, mientras que en la zona centro osciló entre el 75 y 80 por ciento; mientras que en Puerto Morelos se llegó a llenos totales, así como Isla Mujeres.
Tomando en cuenta estos alcances y que aún hay un buen movimiento turístico, no se prevé una cuesta de enero impactante para el sector y por ahora con un peso estable frente al dólar y frente al euro, la expectativa es aún más positiva.
En este sentido, Julio Villarreal Zapata, presidente de Canirac Cancún, coincidió en que hubo un repunte muy importante durante todo el mes de diciembre, sobre todo los días de fiesta, como el Año Nuevo en el que incluso hubo sobreventas.
“Yo creo que enero estaremos trabajando a un 75-80 por ciento, esperemos que nos podamos mantener en 80 por ciento, lo que sería magnífico para los restauranteros, para poder brincar enero… sin embargo, podríamos andar sobre 60, pero esperemos que sigamos teniendo muy buena ocupación, para que en los restaurantes se permee esta economía”, confió.
Los restauranteros también están a la espera de ver qué productos elevarán sus precios, porque de allí dependerá mucho los cambios que se tengan que hacer en los centros gastronómicos.
Además el sector enfrentará un aumento en varios de los impuestos con los que tienen que cumplir, como el impuesto sobre nómina, el incremento al salario mínimo que impacta en prestaciones laborales, aumento de vacaciones y las horas extras, que obligarán a muchos a elevar el precio de sus menús.
“Es una carga, una afectación directa a la nómina de entre un 14 y 15 por ciento, lo cual muchos restauranteros no podrán aguantarlo y tendrán que mover sus precios. Es completamente lógico y de sentido común; no se puede mantener una plantilla laboral con una nómina que sobrepase tus ingresos”, aseveró Villarreal Zapata.(Con información de lajornadamaya.mx)